La más emblemática de las plazas de la ciudad posee en su entorno significativas edificaciones de gran valor patrimonial, donde se destaca el convento-iglesia de San Juan de Dios. En el altar mayor del templo religioso se encuentra una representación de la Santísima Trinidad en la que el Espíritu Santo es un reflejo de la figura humana, particularidad única en el país y segunda en Hispanoamérica. La Plaza es el sitio donde confluyen galerías de importantes artistas plásticos de la ciudad, hostales, así como restaurantes que se incluyen entre los más preferidos.