Este hotel ocupa una posición privilegiada en la ciudad pues se encuentra a un lado de la Plaza del Gallo, en la intersección de dos paseos comerciales y peatonales. Distintivo del sitio es su restaurante espacioso, ubicado en la planta baja y con vistas a la Plaza y su entorno, además de su buen servicio y calidad de los platos en oferta. El hotel cuenta también con un acogedor patio interior y varias mesas expuestas a la plaza, en las que los visitantes disfrutan de cocteles, bebidas y refrigerios en un ambiente más relajado y en contacto con el ajetreo propio de la zona.